Que no se confunda nadie, este post no es uno de esos que lanzábamos tiempo atrás en busca de la visita y el comentario fáciles. Se trata de un agradecimiento a todas esas personas que habéis visitado el blog a diario, o cada vez que habéis podido, para compartir con un servidor y el resto de internautas vuestra opinión acerca de la banda californiana. Desde su publicación el 15 de diciembre de 2007, Los tatuajes y Anthony Kiedis se ha convertido en nuestra entrada más comentada y leída, con más de 200 comentarios y 29.000 visitas en total. Pues con esta revisión celebramos dichas cifras, de las que me siento especialmente orgulloso ya que por aquel entonces no pensé que mi grupo fetiche fuese también el de tanta gente de tan dispares rincones del planeta. Gracias a todos y a todas, el mérito es vuestro. Pero aún hay más, y es que comunico que la historia no terminará aquí porque a este post le sucederán nuevos de la categoría Soy el que más sabe de los Peppers del mundo a lo largo de la presente temporada de El Sonido de California, mucha atención. Y ahora, como diría cierto general japonés doblado al castellano, ¡al turrón!
A continuación repasaremos las pinturas con las que el líder de Red Hot Chili Peppers adorna su anatomía, eso sí, por encima de la cintura para desconsuelo de las groupies más morbosas en particular y de las mentes calenturientas en general.

Comencemos con el más llamativo de todos. Se trata de una especie de águila con sus alas y garras desplegadas, mostrando una cara de demonio en la parte posterior del tronco. El dibujo, propio de la cultura de los indios norteamericanos Haida, domina la espalda del artista. Una localización que habría mantenido el tatuaje oculto, a salvo de la mirada del público, de no haber sido por su pasión por aparecer en el escenario descamisetado.


A la altura de su hombro izquierdo encontramos el primer motivo que Anthony se hizo tatuar, el rostro de un jefe indio, en concreto el Jefe Joseph, y debajo de él, un corazón tribal (sobre estas líneas).
Otro indio ilustre, en este caso el gran sioux “Toro Sentado“, luce en su hombro derecho sobre una imagen de la Flor de lis.
En ese mismo brazo hay dibujado un tigre cuya larga cola termina prácticamente en la muñeca del cantante, donde, casualemente, brilla con luz propia esa especie de estrella de ocho puntas, el asterisco que los Peppers utilizan como símbolo. Por último, una daga de estilo tribal con cabeza de animal adorna cada brazo —reverso— por debajo del codo. Éstas, a pesar de no ser idénticas, dan una sensación de simetría (bajo estas líneas, imagen tomada por Danny Clinch/CORBIS OUTLINE).


¡Vuelven Red Hot Chili Peppers!
Por: El Sonido de California el 24/10/2009
a las 16:14
les falto el asterisco ke tienee en la parte baja de la muñeca!
Por: fernandaa el 06/11/2009
a las 03:13