Ya está aquí la tercera elección de mi primo Alvaro y no es otra que una de esas canciones de los Rolling Stones que puede que, para los que no son muy stonianos, haya pasado desapercibida, pero a la que tanto mi primo como yo tenemos un cariño especial por dos razones: primero, por el mensaje que transmite, que los que sepáis algo de inglés ya sabéis de qué os hablo y los que no, id buscando un diccionario o en su defecto a un amigo que entienda algo de inglés; y segundo, que la hemos escuchado miles de veces, incluso una de ellas en directo en aquel gran concierto en Benidorm en 2003, cuya fecha se modificó por supuesta afonía de Jagger y nos dejaron con la miel en los labios esperando dos meses, pero mereció la pena. Además el incluir esta canción en estas fechas me viene al dedo porque mi siguiente post será la continuación y final de Los Stones en los 90. Los 90, una década en la que estaban en forma pese a su edad y si no, echadle un vistazo a esta versión de Let spend the night together de 1998.



