Posteado por: Alberto C. Molina | 05/07/2009

Battle for the Sun

Battle for the Sun

El Sol, esa estrella que calienta e ilumina nuestro sistema planetario desde que la humanidad no era sino una quimera y aún faltaban millones de años para que los homínidos dieran sus primeros pasos en el continente africano. El Astro Rey, temido a la par que admirado por el ser humano; Dios para civilizaciones como la Inca, la Egipcia o la Griega y eterno objeto de estudio.

Pero a la vista de este panorama, y pese a que habría quedado muy bien continuar con la retahíla, los chicos de Placebo no concibieron Battle for the Sun, su último trabajo de estudio —publicado en junio—, como un tributo más dedicado al Sol. En realidad, y de acuerdo con unas declaraciones del líder de la banda londinense, Brian Molko, simboliza la luz, la claridad de la vida frente a la oscuridad de los temores y preocupaciones indisociables a la condición humana. De modo que en Battle for the Sun los británicos no reniegan de aquella oscuridad tan característica a lo largo de su carrera, pero en esta ocasión apuestan abiertamente por el lado más positivo de la existencia, hecho que se refleja en sus canciones, eso sí, unas veces  de manera más contundente que otras.

Esta lucha tan cineasta entre la luz y la oscuridad, el bien y el mal, es el hilo conductor del listado. De hecho, y según el propio Molko, el álbum, el sexto de su carrera, es el primero conceptual del grupo. Pero esta no es la única condecoración destacable, puesto que también se trata de su primer trabajo en presentar saxofones y trompetas, aparte de suponer el debut del batería Steve Forrest en la formación.

Pues bien, comienza el asunto con Kitty Litter, una pista del club de ni fu ni fa y con carné de socia del querer y no poder. Atención, que con esto no quiero decir que sea mala, es más, apunta maneras. Pero cuando crees que va a llegar lo bueno de la canción de una vez,  esta se termina, tal cual. Algo que no se repite con Ashtray Heart, la cual deja claro desde un principio que está hecha de otra pasta, en concreto de una más marchosa, y si no ahí tenéis esas voces cantando “senisero, senisero… corasón de senisero [sic]“. A continuación llega la canción que da nombre al disco, o viceversa, ya que en este caso no se sabe muy bien qué fue antes, el huevo o la gallina. Battle for the Sun se da unos aires  a Blondie muy serios, y aunque Deborah Harry y compañía cuenten con mi aprobación, en esta ocasión la semejanza no es ningún halago. No convence. Por fortuna aparece de golpe y porrazo el séptimo de caballería, es decir, For What It’s Worth, el primer sencillo del disco y uno de sus mejores temas. Y no escribo “el mejor” debido a la calidad de otros como el siguiente, Devil in the Details, el  más épico del listado.

Tras un Bright Lights que pasa de puntillas, como si no quisiera restar mérito a sus vecinos y ayudarlos de esa manera, y un Speak in Tongues que tropieza en la misma piedra que Kitty Litter, The Never-Ending Why nos arranca de nuestra indiferencia con un regusto al David Bowie más bailable y algún que otro riff bien situado (estratégicamente) en la partitura. A renglón seguido, Julien, la nota más emotiva, la misma que arranca al más puro estilo Franz Ferdinand, de modo que, como imaginaréis, el bailoteo continúa. Igualmente movidas se presentan Happy You’re Gone y Breathe Underwater, especialmente esta última, aunque ninguna consigue quitarse la etiqueta de “del montón”. Con Come Undone la cosa cambia, porque a pesar de ese comienzo tan poco alentador, la paciencia recompensará al oyente con una interesante canción, no la mejor, de acuerdo, pero con uno de los acompañamientos instrumentales más atractivos de la lista. El punto y final corre por cuenta de Kings of Medicine, demasiado descafeinada.

En resumen, un disco con unos cuantos destellos de calidad, o mejor dicho y aprovechando el juego que da su título, solares, destellos solares. Algo que se antoja insuficiente para agradar al gran público, aunque los seguidores de Placebo lo encuentren apetecible. Me atrevería a asegurar que se puede vivir sin escucharlo, aunque como el Sol, quizás también haya que estudiarlo con calma.

1.     Kitty Litter 3:47
2.     Ashtray Heart 3:32
3.     Battle for the Sun 5:33
4.     For What It’s Worth 2:47
5.     Devil in the Details 4:28
6.     Bright Lights 3:23
7.     Speak in Tongues 4:06
8.     The Never-Ending Why 3:23
9.     Julien 4:43
10.    Happy You’re Gone 3:50
11.    Breathe Underwater 3:44
12.    Come Undone 4:36
13.    Kings of Medicine 4:15

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