Ahora que dentro de poco se va a publicar el fatídico nuevo disco en solitario de Chris Cornell producido por Timbaland (¿?), parece acertado intentar hacer memoria y recuperar al Cornell más salvaje e inspirado que conocimos. Parece mentira que viendo lo que publica en la actualidad el hombre de los gritos imposibles, fuera capaz de sacarse de la manga discos tan atronadores como Ultramega OK (1988), Badmotorfinger (1991) o este Louder Than Love que para mí es uno de los discos esenciales del metal más oscuro.
Para los que conocieron a Cornell en su aventura junto a Morello y compañía, Audioslave, o más aún los que ya le conocían de su época más accesible de Soundgarden con esas dos obras maestras, Superunknown (1994) y Down On The Upside (1996), es posible que no acepten escuchar a su heroe en este tipo de trabajos a la primera. Pero les pediría un esfuerzo ya que sé que no es un trabajo de escucha fácil, pero creanme vale la pena entenderlo y apreciarlo.
Louder Than Love (en principio bautizado Louder Than Fuck), fue el primer trabajo de la banda tras fichar por una multinacional. Atrás quedaban los EP´s Screaming Life (1987) y Fopp (1988) que junto al Lp de debut Ultramega OK (1988) formarían su legado a la escena Grunge que emergía de Seattle. Fueron los primeros en romper la burbuja de la ciudad y darse a conocer, con el temor de los fans más extremos a ver el sonido oscuro y denso de Soundgarden desaparecer y venderse a la comercialidad.
Todo lo contrario al juzgar canciones como Hands All Over y Big Dumb Sex, esta última con homenaje a Axl Rose incluido debido a la gran cantidad de Fucks que encontramos en la letra. La inicial Ugly Truth ya tranquiliza a los fans con esa intro del baterista Matt Cameron (ahora en las filas de Pearl Jam) y grandes trallazos de Kim Thayil y su chirriante guitarra.
Esto es sólo el principio ya que en Full On Kevin´s Mom y Loud Love todo encaja, los riffs de Thayil, Cornell grita como nunca, Cameron y su ritmo machacante y un inconmensurable Hiro Yamamoto que después de la edición de esta perla dejaría su puesto a Ben shepherd al bajo.
Después vendría otra gran obra (Badmotorfinger) y ya los dos discos más conocidos de unos domados Soundgarden. Resulta interesante echar la vista atrás y ver lo que éramos y en lo que nos hemos convertidos.Para algunos es un poco de tripa más y menos pelo, mientras que para nuestro amigo Cornell le separa un abismo entre lo que fue capaz de hacer y lo que esta a punto de publicar. En cuanto a mi, lo tengo claro: Chris Cornell puede publicar lo que quiera, que yo tengo material más que suficiente paras seguir defendiendo su legado con los puños si hiciera falta.



