
Mi idea era comenzar este post tan especial con unas declaraciones de Brian Johnson, pero como no ha habido manera de encontrarlas en la pila de periódicos de la estantería, yo mismo escribiré más o menos —menos que más—lo que aseveraba en una entrevista el vocalista de AC/DC acerca del último trabajo de estudio de los australianos, el decimoquinto. Brian contestaba a las voces que acusaban a la legendaria banda de no aportar nada nuevo con este disco, más allá del Rock ‘n’ Roll de siempre, argumentando en su defensa que, como buenos rockeros, ellos sólo saben hacer Rock ‘n’ Roll. Y del bueno, añadiría yo, porque cuantísima razón tiene este sexagenario británico. Black Ice es 100% Rock, del de toda la vida, el mismo de Highway to Hell, Back in Black o For Those About to Rock. Podrán envejecer los rostros, e incluso flaquear las fuerzas en alguna ocasión, pero el espíritu de AC/DC continúa inquebrantable, indiferente al paso de los años, firme como el mástil de la guitarra de Angus Young. Publicado el 18 de octubre en su adoptiva Australia y dos días más tarde en el resto del mundo, el álbum ha roto un período de 8 años sin nuevo material en su carrera discográfica, desde la aparición de Stiff Upper Lip allá por 2000.
La acogida ha sido espectacular, con unos 5 millones de discos vendidos hasta el momento a lo largo y ancho del globo terráqueo —así como la venta de todas las entradas para su próximo concierto en Madrid en tan sólo cuatro horas—. Como anécdotas respecto al lanzamiento, destaca la variedad de carátulas que lo ha acompañado, tres colores para la edición ordinaria (rojo, plateado y amarillo) y uno más para la del material extra (azul), y el hecho de que iTunes no ha logrado la exclusividad de su comercialización en internet, porque los australianos no querían vender sus temas por separado.
Y ahora hablemos de sus quince temas, por cierto, el listado más largo en la historia del grupo. El primero es además el single, Rock ‘n’ Roll Train, uno de los mejores de todo el trabajo, sin duda alguna, gracias a su energía y ritmo trepidantes. Tras este inmejorable comienzo escuchamos del tirón un tridente de muchos quilates, Skies on Fire, Big Jack (en ella hay madera de sencillo para construir una cabaña) y Anything Goes (una de las pocas diferentes al resto y por ello irresistiblemente atractiva, ésta en concreto recuerda al Crazy Train de Ozzy Osbourne), las mejores canciones con permiso del citado “tren rockero”. A continuación aparecen War Machine (no excesivamente llamativa, pero que cuenta con aires de una mítica como es TNT) y Smash ‘N Grab (la segunda “diferente”, aunque bastante más floja que la primera). A partir de este momento no destaca ninguna en especial, salvo Rock ‘n’ Roll Dream (la tercera en discordia, rodeada de misterio), pero no porque no sean buenas, sino porque son todas muy similares, es decir, AC/DC en estado puro. La puntuación, siete sobre diez, todo un notable: ♣♣♣♣♣♣♣
1. Rock ‘n Roll Train -4:21
2. Skies on Fire -3:34
3. Big Jack -3:57
4. Anything Goes -3:22
5. War Machine -3:09
6. Smash ‘N Grab -4:06
7. Spoilin’ for a Fight -3:17
8. Wheels -3:28
9. Decibel -3:34
10. Stormy May Day -3:10
11. She Likes Rock ‘N Roll -3:53
12. Money Made -4:15
13. Rock ‘N Roll Dream -4:41 14. Rocking All the Way -3:22
15. Black Ice -3:25

Mi favorita es “Black Ice” sin duda, me traslada a cuando tenis 15 años e iba al instituto con mi carpeta forrada de fotos de AC/DC, Led Zeppelin, Judas Priest, Saxon, Iron Maiden y compañia !!!!
Por: rockinandblogin el 27/10/2008
a las 12:05