No me lo puedo creer, acabo de buscar el FlyMusic en la TDT para ver algún videoclip nuevo , y sorpresa, ya no está. Cuando hace unas semanas, entre vídeo y vídeo, veía el anuncio en el que aseguraban que a partir del 1 de julio ocuparía la señal Disney Channel, pensaba que tal vez fuera un farol, pero no. Los peces gordos han cumplido su amenaza y nos han cambiado a The Strokes por la pizpireta Hannah Montana. Por si fuera poco, se burlan de todos los melómanos que se han quedado huérfanos en plenas vacaciones, porque anuncian su programación como marchosa o cañera —o ninguna de las dos, porque del susto ni me acuerdo— con la silueta de una guitarra eléctrica como reclamo para los niños de la casa. Increíble, nos quitan la música y encima nos lo restriegan por la cara. Tampoco voy a escribir ahora que me pasaba todo el día pegado al FlyMusic, porque no era así, pero reconozco que era el mejor canal musical en mi televisión —aunque eso tampoco fuera excesivamente difícil teniendo como contrincantes a Sol Música y 40 Latino—. Pero al césar lo que es del césar, y “El Fly” era un buen canal, con el rock alternativo como plato estrella, pero sin olvidar los clásicos. De hecho, uno de los últimos recuerdos que guardo del canal es un programa especial dedicado a Led Zeppelin, casi nada.
Con la marcha de FlyMusic la música está de luto en la televisión en abierto, con permiso del programa No disparen al pianista de La 2 de TVE. Y para más inri, esto ocurre con las galas veraniegas acechando a la vuelta de la esquina, ya sabéis, con los artistas horteras de turno y sus correspondientes canciones infumables, ah, y sus respectivos playbacks en riguroso directo. Goodbye, Fly. Adiós, música, adiós.

Un atropello a la independencia y un atentado contra la cultura musical. Este tipo de decisiones hablan bien del conocimiento musical de los medios de comunicación empresariales españoles: nulo. Eso sí, canón y festivales a cascoporro para que se forren los de siempre, pero visión panorámica y profunda de las posibilidades económicas y publicitarias de canales como Fly music ninguna. ¿Tanto costaba haberle dado un canal propio a Disney Channel? Y si era imposible, ¿Porqué el elegido para el fusilamiento es Fly? ¿Porqué no un programa de teletienda?
Pero esto a España no le importa, si ya tenemos a Chiquilicuatre, los del río y la gala de miss Murcia ¿para qué coño queremos más, si además a los cantantes esos no se les entiende lo que dicen y están tos drogaos?
Mejor que pongan Disney, donde el mundo es féliz y todos llevan el pelo corto.
Posdata: A mi me indigna aun más que práctocamente nadie del ambito cultural trinca subvenciones español haya dicho esta boca es mía, al igual que el público o los artistas del llamado “Rock independiente” a quien fly les había dado tanta cobertura. Cómplices.
Por: zaragoza07 el 03/07/2008
a las 5:31 pm