Os presento al único, atención, al único triunfito, o mejor dicho, concursante de Operación Triunfo al que escucho de vez en cuando por voluntad propia.
El valenciano participó en la exitosa primera edición del programa, aquélla ganada por Rosa López, pero cuyo verdadero triunfador fue un joven de rizos interminables apellidado Bisbal. En la academia se caracterizó por su inseparable gorra, y por hacer gala en todo momento de un estilo propio, lo que le valió —incomprensiblemente— más de un tirón de orejas por parte de los profesores.
Alejandro, seguidor de The Doors y The Beatles, había forjado ese estilo tan caracterísitico mezcla de rock y blues durante su infancia, y sobre todo durante su estancia en Londres. En la capital inglesa permaneció año y medio con el fin de perfeccionar su inglés y de paso acercarse más a la música británica; incluso actuó con un grupo de amigos en el metro interpretando temas de Los Rodríguez.
Después de su paso por OT, inició una carrera en solitario en la que publicó dos discos. Perdido en el Paraíso, el primero de ellos, salió al mercado en 2002 y cosechó una buena acogida gracias la calidad de canciones como Ellas o Perdido en el Paraíso. En 2003 apareció Me río, un trabajo más personal, pero con el que no logró acercarse a la ventas del anterior, quizás por la falta del tirón televisivo, y a pesar de contar con grandes temas como Si los ángeles se rinden.

Tras su aventura en solitario se unió a su hermano Gonzalo y a su amigo Pablo, con los que ya había cantado durante los noventa en la banda Surfer Rosa, para dar lugar a Nómada. En 2006 publicaron su primer álbum, de título homónimo, cuyo primer sencillo fue Las horas, un tema que ponía de manifiesto el estilo pop con tintes británicos adoptado por el grupo.
Ellas
Perdido en el paraíso
Si los ángeles se rinden
Las horas







