Posteado por: Alberto C. Molina | 15/01/2008

Bob Dylan: un ídolo universal

a05n1cul-1.jpg

 

Mucha  gente me pregunta por qué vivo escondido en mi viejo submarino, el Nautilus. No obstante, debo deciros que al principio mi vida era distinta, todo era diferente. Estuve muchos años viviendo con mi familia, como cualquier otra persona normal y corriente. Iba al colegio, también fui a la universidad, estudié varias carreras, conocí a cientos de personas que procedían de condiciones socio económicas muy dispares. Yo era un idealista; intenté a mi manera con otra gente joven cambiar el mundo, pero me cansé, me di cuenta de que era imposible y decidí escapar con mi submarino de todo aquello.

 

Es algo parecido a lo que le pasó al protagonista de este artículo, a Robert Zimmerman, nuestro siempre legendario Bob Dylan, que desde muy pequeño era un inconformista, se cansó de hacer las cosas típicas que todo el mundo tiene que hacer, así pues, un buen día decidió marcharse para siempre. Empezó a recorrer mundo, a fijarse con mil ojos en todas las personas que veía, en todas las cosas que pasaban a su alrededor, y empezó a componer un sin fin de canciones.

 

Escrito por Capitán Nemo

 

Se volvió un poeta que quería cantar a la vida, que quería despertar a las personas para que hiciéramos algo más que obedecer, y tratásemos de cambiar todo lo malo que estaba ocurriendo en nuestras sociedades. Estuvo viajando de un lugar para otro. Escuchaba a los vagabundos y las canciones de artistas desconocidos de los que tenía mucho más  que aprender que de los libros de la universidad. Así pasó mucho tiempo actuando en circos, teatros, habitaciones de hotel y coffee houses.

 

 

A finales de 1961 se marchó a Nueva York, donde estaban los músicos y poetas más importantes de América. Allí se encontró con el viejo y enfermo Woodie Guthrie, que había compuesto cientos de canciones y había recorrido miles de kilómetros. Woodie enseñó a Robert todo lo que sabía, pero sobre todo le enseñó a escribir el libro de la vida, creando canciones que hablaban sobre los pobres del mundo, que se han quedado solos, sin poder probar el pastel que se comen los que tienen más suerte. Desde entonces Robert Zimmerman se llamaría Bob Dylan, poeta y cantante.

 

Bob Dylan es un genio que siempre ha estado en constante evolución musical. Cambió la manera de cantar la música folk. Tenía una forma muy personal de tocar el blues, con su guitarra, con su armónica, con esa voz quebrada tan original. Se atrevió también con el jazz. Bob Dylan fusionó el folk con el rock, para finalmente terminar en el rock. En 1966 publicó Blonde on Blonde, un álbum extraordinario que marca un antes y un después en su carrera musical.

 

En ese mismo año empezó una gira por Europa. Se arropó con un grupo de músicos que dominaban la escena, The Band. En el teatro Albert Hall de Londres Bob Dylan mostró su nueva puesta en escena, su nuevo estilo más rockero, las canciones sonaban de manera distinta, pero seguía siendo el mismo genio. Los ingleses al principio se quedaron helados, le abuchearon entre canción y canción, pero al final no tuvieron más remedio que rendirse y rompieron a aplaudir ante un artista único en el mundo. Bob Dylan se convirtió en un fenómeno contracultural, en un ídolo universal para la juventud, para todo el mundo.

Ahora me viene a la memoria y a los labios una preciosa canción que Bob Dylan cantaba con otro maestro de la música moderna, con otro inconformista, Johnny Cash. Esa canción se titula Girl From The North Country.


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías