La carrera artística de esta leyenda de la música ha sido reconocida tanto por el público como por los jurados de algunos de los más prestigiosos premios, como el Grammy a toda una trayectoria o el Globo de Oro, su inclusión en el Salón de la Fama del Rock and Roll, o el más reciente, el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2007.
Robert Allen Zimmermann nació en Duluth (Minnesota) el 24 de mayo de 1941. A los siete años su familia se traslada a Hibbing (Minnesota), donde el joven entra en contacto con la música popular (blues y country) y con el floreciente Rock ’n’ Roll, forma su primer grupo, The Shadow Blasters, y compone sus primeros poemas.
En 1959 ingresa en la Universidad de Minnesota y se traslada a Minneapolis. Su gusto por el folk ( el cantante Woody Guthrie es su gran referente) le lleva a participar en los circuitos musicales locales, e incluso intercambiar su guitarra eléctrica por una acústica. Del mismo modo, adopta el nombre artístico de Bob Dylan a causa de su afición por el trabajo del escritor Dylan Thomas. Un año después abandona sus estudios e inicia un período de viajes con el fin de hacerse un hueco en el mundo de la música.
A raíz de una crítica positiva publicada en The New York Times, Dylan comienza a adquirir cierto reconocimiento, lo cual le permite grabar su primer disco en 1962, Bob Dylan. Los siguientes álbumes, The Freewheelin´Bob Dylan (1963) y The Times They Are A-Changin (1964), le sitúan al frente de los nuevos compositores de canción protesta; sus letras defienden la paz (Blowin’ in the Wind), así como denuncian la política exterior belicista de Estados Unidos y las desigualdades sociales.
Sin embargo, entre 1964 y 1965 Dylan decide cambiar el folk por el rock ‘n’ roll. En el 65 sale al mercado Highway 61 Revisited, y con él Like a Rolling Stone, la mejor canción de todos los tiempos según la revista Rolling Stone. A partir de ese momento, compaginará el rock con retornos ocasionales al folk y al country. Anteriormente, ese mismo año, Dylan protagoniza el primer videoclip moderno, el de la canción Subterranean Homesick Blues, perteneciente a Bringing It All Back Home.
Dylan vuelve a cambiar de registro a finales de los 70; en este caso las melodías y los tonos suaves caracterizan su música, en una especie de regreso a sus orígenes. La temática de sus composiciones es muy diversa, y al amor y desamor se unen de nuevo la lucha contra las injusticias sociales. En los 90 Dylan deja a un lado las canciones nuevas (Time Out of Mind, de 1997, es el “último” trabajo) para dedicarse a versionar y colaborar con otros músicos. No obstante, sus últimos discos hasta la fecha son Love and Thef (2001) y Modern Times (2006).







